Colombia Virtual - Una aventura a los tres países de Colombia

Amigo lector, amiga lectora, cibernauta, le damos la bienvenida a este viaje por Colombia. Usted no necesita abordar un avión, ni abrocharse el cinturón. Siéntese cómodamente frente a la pantalla, un buen café es necesario y un espíritu crítico. Este, puede ser un viaje de iniciación, un parto al descubrimiento de un país.
Este trabajo no tiene la pretensión de develar la verdad, pues somos conscientes que existen “verdades” en plural, la verdad esta ligada a las relaciones de poder entre los seres humanos: coexisten con nosotros aquellos que utilizan la verdad rebelada para oprimir y, aquellos, que enseñan la verdad del país para construir una nación, justa, original y solidaria. Aquí queremos confrontarnos con las verdades de esos tres países unidos y diversos que integran la realidad colombiana.
Este trabajo es un esfuerzo para finalizar mi bachillerato, es mi memoria de bachillerato, lo hago por una deuda que tengo con Colombia, la patria de mi madre y de mi maestro, me siento portador de estas dos culturas. Mirar en retrospectiva a este país es volver sobre una parte de mi historia, una historia que aún está por escribirse. La historia verdadera es parte de la memoria colectiva, un pueblo sin historia se niega como pueblo.
Aquí les dejo esta página como un pequeño aporte a una historia común.
Los tres países de Colombia
Es una aventura a la nueva organización territorial del Estado, producto de la ingobernabilidad estatal en las zonas de guerra, las brechas que abrió la constitución de 1991 y las subsiguientes reformas, que han venido acompañadas de un falso manejo de la geografía estatal.
El país de frontera
Es un viaje a las zonas de frontera, las franjas de colonización y los espacios de reserva ambiental y campesina, donde la baja gobernabilidad, los dominios territoriales tanto de las izquierdas como de las derechas han construido verdaderas geografías de la guerra. En estos lugares la población civil lleva la peor parte sin que el Estado esté en capacidad de poner fin al conflicto armado.
El país urbano
Es un viaje a las cuatro metrópolis (
Bogotá,
Cali,
Barranquilla y
Medellín), y a las capitales de los departamentos, donde la vida política y la participación ciudadana han ganado un poco de transparencia. Sin embargo allí, subsisten los “cinturones de miseria”. Barrios marginales y algunas poblaciones pequeñas cercanas a las grandes metrópolis, se han convertido en zonas traumáticas, altamente conflictivas y violentas, donde las autodefensas y las milicias urbanas establecen las normas de convivencia.
El país rural tradicional
Es un viaje a “paso de bus”, con paradas en municipios, situados en todos los niveles, desde los que están a nivel del mar hasta los asentados a tres mil metros de altura. Son pueblos olvidados que viven en el pasado, escenario apropiado para el clientelismo y zonas propicias para extender la cartografía de la guerra.