
En el país rural tradicional distribuido a través de las regiones naturales de Colombia siguen imperando las lógicas clientelistas a las que he hecho referencia en la introducción de este trabajo. Es un campo propicio de la guerrilla y contra-guerrilla.
En estos pueblos los partidos tradicionales continúan imperando formas de producción tradicional y en el campo político sus pobladores siguen expresando fidelidades y adhesiones a los políticos municipales y regionales, incluidos los representantes de los grupos paramilitares que tienen numerosas representaciones en consejos municipales, asambleas departamentales y la Cámara de Representantes.
A diferencia de la mayoría de sus vecinos, Colombia es un país de gran diversidad regional. Esta apreciación no parte únicamente de la variedad de su topografía (montañas, llanuras, valles), sino también de las condiciones socioeconómicas y culturales de sus pobladores.
De acuerdo con lo anterior, el país rural tradicional puede dividirse en regiones naturales, sociales y económicas.
Regiones sociales
En esta clasificación prima el nivel de vida del pueblo colombiano, la calidad de los servicios públicos, la educación y el grado de organización social de las mismas.
Regiones económicas
Las regiones económicas resultan de dividir al país de acuerdo a sus actividades productivas.
Regiones naturales
Finalmente el país se puede dividir en regiones naturales, es decir, aquellos espacios en el que se presentan comportamientos homogéneos debidos a características físicas y bióticas similares.